Se presentaron el domingo 11 de abril del año 2004, en el Centro Cultural Municipal.
Fecha: domingo 11 de abril – 2004
Lugar: Centro Cultural Municipal
Formación:
– Carlos Aguirre: piano, guitarra y voz
– Diego Penelas: guitarra, piano y voz
Comentarios de la prensa
Diario Castellanos – Jueves 15 de abril de 2004 – 2ª Sección – Cultura y Sociedad
CICLO DE COMPOSITORES EN EL CENTRO CULTURAL MUNICIPAL PENELAS Y UNA PROPUESTA REGULAR
No siempre resulta fácil asistir a un concierto en el que el oyente se aventura a escuchar a un autor no muy conocido o ignoto, como el caso que aquí se comenta, con composiciones que tampoco son populares. En estos casos, tanto el músico como el espectador se internan en una especie de riesgo que puede derivar en las consecuencias más diversas, como sucedió el pasado domingo por la noche en el Centro Cultural Municipal.
En el caso de Diego Penelas, joven cantautor bonaerense, el resultado fue regular. No se trata de un novato, y máxime si se tiene en cuenta su formación musical (entre sus maestros estuvieron Juan “Pollo” Raffo, Juan Carlos Cirigliano, Guillermo Romero y una reciente visita, Juan Falú) y algunos de sus logros, como el ser finalista en el ’97 del Primer Encuentro de Cantautores Atahualpa Yupanqui. Además, viniendo de la mano de su anfitrión y compañero de este Ciclo de Compositores, Carlos “Negro” Aguirre, la expectativa generada no podía ser menos que atractiva, sumado al antecedente de haber disfrutado del invitado del mes pasado, el impecable guitarrista Quique Sinesi.
Sin embargo, poco entusiasmo generó el repertorio de canciones ofrecidas, aún con un auditorio respetuoso de los sonidos y silencios generados por ambos músicos. Penelas tiene una muy buena voz, una cuidada técnica en la guitarra acústica y también en el piano, además de demostrar una sensible pluma en sus letras, muchas de ellas reflexivas y algunas de otros autores con los que se identifica. A pesar de ello, no demostró ese encanto fresco y espontáneo que suele forjarse por medio de la experiencia y la madurez. Una cierta desprolijidad en sus interpretaciones, sumado al mensaje inentendible en su canto (no se sabe si por un problema técnico o porque no se ‘afianza’ delante de su micrófono) y alguna improvisación despareja creada por el dúo, desalentó al público.
Se comprobó, en este caso, la experiencia y solvencia de Aguirre, quien sin salir de su acostumbrada -sedante, por momentos- placidez, levantó la puntería con la seguridad de su voz y su piano, además de transmitir confianza a su compañero de turno. Igualmente, se extrañó la frescura que el paranaense demostró en la pasada velada junto a Sinesi, lo que provocó en definitiva la dispersión parcial de los concurrentes en el transcurso de la noche.
Si a todo esto se le suman algunos problemas de sonido -la guitarra de Penelas prácticamente tapó su voz, además del ‘off’ del parlante ubicado detrás de Aguirre- y, como casi siempre, la inadecuada acústica de la sala del Centro Cultural Municipal, entonces resulta comprensible que el resultado no sea el más placentero, pese a los esfuerzos de los músicos y organizadores. Una verdadera pena.
Por Eduardo Norris
REPORTAJE A CARLOS AGUIRRE
Nuevo disco: un concepto del arte
“Estamos en la última etapa del trabajo acerca del nuevo disco que es la mezcla y el diseño. Está todo grabado. El primer disco fue mediante canciones arregladas para dos o tres guitarras y bajo, pero más que nada fueron canciones”.
“El segundo trabajo es una continuación de eso, tal vez siento internamente, que tiente un poco más de riesgo en cuanto a los tratamientos que hacemos sobre algunos ritmos folklóricos que a veces no son los más convencionales. Pero un poco de eso se trata, creo que el arte es indagación, riesgo, búsqueda. Eso es un poco lo que uno trata de ir conjugando con el trabajo”.
Más rojo
Ciclo y visita
“Este ciclo se está haciendo en Rosario y acá. Esa es la gran alegría y este es el tercer año del ciclo que arrancó hace dos en Rosario y ahora se amplía en Rafaela. La idea es que el ciclo se pueda hacer en muchas ciudades porque son compositores que considero muy buenos, pero no tienen nada de difusión. Los contactos surgen de modos muy azarosos, a veces de ir a tocar a una ciudad escucho a alguien y digo ‘a ver’, entonces le pido que me mande un demo o algo que haya grabado. Se produce un contacto que no es de especulación sino simplemente se da un vínculo humano. En el caso de Diego, las cosas que conocí no fueron a través de él, sino de una cantante que conozco y vive en Buenos Aires”.
